Primera División de México

2007 PACHUCA HIDALGO

PACHUCA HIDALGO

CLAUSURA-2007-1-1 (1)

RESULTADO FINAL: 1 (3) - (2) 1 (Global 3-2 a favor de Pachuca)

La Figura: Juan Carlos Cacho. El delantero fue determinante al convertir los tres goles de la serie final, mostrando una notable capacidad de definición en ambos encuentros.

El Rival: Club América.

Logro: Obtención del quinto título de liga en la historia de la institución.

Campeonato Nacional

Los Tuzos logran su quinta estrella en una final de alta exigencia táctica

Con un desempeño colectivo sobresaliente, el equipo dirigido por Enrique Meza selló la victoria con un marcador global de 3-2.

Jugadores destacados:

Juan Carlos Cacho

J.C. Cacho

Delantero / MVP

Miguel Calero

M. Calero

Portero

Jaime Correa

J. Correa

Mediocampista

Pachuca Campeón Clausura 2007

LIGA MX - CLAUSURA 2007

¡LA QUINTA ESTRELLA! Pachuca vence al América

Con un global de 3-2 y una actuación histórica de Juan Carlos Cacho, los Tuzos se coronaron en el Estadio Hidalgo.

DIRECTOR TÉCNICO

Imagen destacada del trofeo o jugador

Enrique Meza

Alineación del partido:

Miguel Calero

1 · Miguel Calero

Portero

Marvin Cabrera

14 · Marvin Cabrera

Defensa

Aquivaldo Mosquera

3 · A. Mosquera

Defensa

Fausto Pinto

21 · Fausto Pinto

Defensa

Gerardo Rodríguez

16 · G. Rodríguez

Defensa

Leobardo López

2 · Leobardo López

Defensa

Gabriel Caballero

8 · Gabriel Caballero

Mediocampista

Jaime Correa

6 · Jaime Correa

Mediocampista

Andrés Chitiva

10 · Andrés Chitiva

Mediocampista

Christian Giménez

19 · C. Giménez

Mediocampista

Juan Carlos Cacho

11 · J. Carlos Cacho

Delantero

SOLIDEZ ESTRATÉGICA Y EFECTIVIDAD EN EL CIERRE DEL CLAUSURA 2007

La final del torneo Clausura 2007 destacó por un alto nivel de competencia y una ejecución táctica rigurosa por parte de la escuadra dirigida por Enrique Meza. Tras obtener una ventaja de 1-2 en el encuentro de ida en el Estadio Azteca, los Tuzos gestionaron el partido de vuelta con un orden defensivo ejemplar. La estructura colectiva permitió neutralizar las variantes ofensivas del rival, manteniendo el equilibrio en las líneas durante los momentos de mayor intensidad del juego.